La Ciudad de Villa Regina, conocida como la “Perla del Valle” se fundó el 7 de Noviembre de 1924, mediante un decreto del entonces presidente de la República, Don Marcelo Torcuato de Alvear.
Toma el nombre de Villa Regina en homenaje a la esposa del Presidente, doña Regina Pacini de Alvear, cantante lírica, que abandonó su profesión de artista para dedicarse a la función de ser primera dama argentina.
Villa Regina está ubicada al norte de la Patagonia, en el Alto Valle de Río Negro limitando con las provincias de Neuquén, La Pampa, Buenos Aires y Chubut.
Está surcada por el Río Negro, y cuenta en la actualidad con aproximadamente 35.000 habitantes, teniendo como principal economía el cultivo frutícola y la agroindustria.
Cuando hablamos de la Patagonia, no podemos dejar de evocar a Don Bosco y a su visión. Desde un comienzo estuvo en su imaginación y en sus proyectos abrir casas salesianas en la República Argentina, un país en el que la evangelización tendría que dar sus frutos.
Los salesianos se transformaron en infatigables pioneros en la misión de evangelizar la Patagonia.
En el Alto Valle fueron los Padres Alejandro Stefenelli y José María Brentana los fundadores de la obra salesiana: Fundaron la Escuela Experimental de Agricultura y el Colegio San Miguel.
El Padre Marcelo Gardín en el año 1928, se hizo cargo de la entonces colonia Regina Pacini de Alvear, poniéndose al frente de las primeras 500 familias de italianos que componían dicha colonia.
Finalmente en el año 1959 el padre César Rondini es asignado a la Parroquia de Villa Regina. Una vez allí, fiel a los designios de Don Bosco, se dedicó a su tarea donde las necesidades lo convocaban. Por entonces existían en Villa Regina solo dos escuelas urbanas y una rural, que funcionaban con 3 turnos diarios cada una por la gran cantidad de niños que necesitaban espacio escolar.
“Acá hay que hacer algo“…
se dijo el cura, y comenzó a construir, primero una escuela, luego otra y otra, luego un hogar para chicos hasta completar una obra de 40 años que quedó insertada y transformó a los barrios más humildes de la ciudad.